Viaje 2: de acá para allá y comienza la historia.
Nuestra relación se
basaba en viajar, idas y vueltas que pueden haber abierto el primer paso al
resto, ya que vivíamos a 65 km, que recorríamos, primero, los fines de semana,
después algunos días intermedios (no nos alcanzaban los findes) y, al cabo de
un par de años, empezamos a pensar en que ya no deberíamos viajar para vernos.
Así que, a los tres
años de conocernos, nos mudamos juntos a un pueblo pequeño llamado Aldao, cerca
de todos los lugares donde nos movíamos habitualmente, tanto para trabajar como
para visitar a familiares y amigos. A 65 km de General Lagos(por él), entre 8 y
15 km de San Lorenzo y Puerto General San Martín (por mí), 30 km de Rosario y
un máximo de 110 km de Gálvez (resto de mi familia). Se dan cuenta...Nuestro
destino, parece, que era movernos de un lado a otro: teníamos rueditas en lugar
de piernas.
Pero hubo un antes,
donde esta inquietud de conocer, viajar y disfrutar nació,
Íbamos y veníamos a
pueblos cercanos, a Victoria (Entre Ríos), a Santa Fe, Paraná y.....Santa Rosa
de Calamuchita, donde nos quedamos unos días.
Pienso que fue un
recurso necesario, en ese momento, ya que no teníamos un espacio propio en
común, y buscábamos la manera de estar solos y construir nuestra historia a
partir de vivencias nuevas.
En ese ir y venir,
empezamos a tomar conciencia de cuánto nos divertían los viajes, cómo nos
gustaba conocer lugares e investigar caminos.
De ahí en más, todo
fluyó pero también se planificó porque, además de no querer perdernos nada
interesante de cada lugar, debíamos organizar nuestra disponibilidad en función
de nuestros trabajos.

Amiga te deseo todo lo.mejor !!! Felicidad infinita
ResponderEliminarGracias Mariela! Abrazoooo
Eliminar