Viaje 10: Capilla del Monte. Varios viajes cortos y un destino que se repite.(primera parte)

 

No sé si conocerán Capilla de Monte y San Marcos Sierra. He hablado con mucha gente acerca de este destino y, créanme, que las opiniones son tan diferentes que se asombrarían. Dependerá de gustos, de ganas, de cómo se entretiene cada uno. Lo cierto es que a nosotros nos encanta. Todo: paisajes, gente, comidas, ferias, artesanías, los alrededores, la noche y el día.

No tengo bien registradas las fechas, pero fuimos ente cuatro o cinco veces. Nos hemos hospedado en el centro, en las afueras y en San Marcos Sierra. Fuimos también a recibir el año nuevo, en una oportunidad. Les aseguro que lo disfrutamos con frío y con calor.

En el primer viaje nos impresionó la buena onda del lugar, la tranquilidad y el hermoso camino de tierra que lleva a San Marcos.

Dome es fanático de las ferias y la bijouterie artesanal. Tiene pulseras y collares de toda clase y colores, que fue comprando en los diferentes lugares donde hemos estado.

Además, debo contar que es un ferviente creyente de los avistamientos y las energías de Capilla. En el Uritorco tratamos de encontrar algunas respuestas, pero siempre nos vamos con más 🙋 preguntas. Su sueño es encontrarse con seres de otros planetas, por eso será que seguimos yendo 😂.

Si vieron “Pájaros Volando”, la película, sabrán a qué me refiero cuando afirmo que uno percibe un “no sé qué” tanto en Capilla como en San Marcos que no se siente en otros lugares.

El primer viaje fueron pocos días que sirvieron para conocer un poco la movida cultural, el Uritorco, San Marcos y los bares más lindos.

En el segundo viaje, nos alojamos en una casita en el bosque, en los alrededores, a unos 3 km del centro. Allí pasamos año nuevo, rodeados de árboles y pájaros. En esa oportunidad, llovió bastante, lo que nos obligó a buscar alternativas en los alrededores, y no tanto los balnearios.

Cuando fuimos a San Marcos, llevamos a tres jóvenes que “hacían dedo”, y se dirigían a un camping, montaña arriba, sobre el Río Quilpo, que no conocíamos. Pero nos dijeron, al llegar, que la creciente, por las lluvias, hacía que no pudiéramos meternos en el río, ya que las aguas corrían peligrosamente. Ya volveríamos en otro verano, a deleitarnos en el río de las tortugas.

Así que nos fuimos a tomar unos mates y refrescarnos en el otro río, que pasa por el pueblo, el Río San Marcos, también con cuidado ya que corría velozmente.

San Marcos convoca artesanos de muchos lugares del país que exhiben su arte, que es maravilloso. Se pueden hacer caminatas por hermosos caminos que llevan, por ejemplo, al Museo del Hippie.

Conocimos localidades cercanas como Los Cocos, en especial “Los Cocos Park”, en lo alto de la montaña. ¡Es necesario que vayan al menos una vez! Cómo explicarlo. Es un paseo por el pasado tecnológico y por las imágenes más bizarras que puedan imaginar. Guillotina, gorila, presos, asesinos, bebés extraños y un monorriel que pasea por la altura, (y hay lugares en los que queda colgado en el aire), y más sorpresas te esperan en el parque. Por otra parte, como está en la altura, las vistas son preciosas.



 



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