Viaje 5: Villa de Merlo, un cuento que siempre volvemos a contar.(parte 1)

 

Ninguno de los dos conocía Merlo, en San Luis, cuando decidimos ir aquella vez. Es un destino más o menos cercano desde San Lorenzo, donde vivía en ese entonces, y luego, también desde Aldao, donde convivimos después. Aclaro ésto, ya que este destino, lo hemos elegido en varias oportunidades y siempre que fuimos, hemos conocido cosas nuevas y lo disfrutamos tanto con frío como con calor.

La última visita fue en el 2024 y fue nuestra luna de miel, que, en apariencia no tiene mucha relevancia, tal vez, pero sí lo tiene para nosotros y nuestra historia.

Los dos veníamos de divorcios y muchos años de pareja.

Yo tengo dos hijos varones y él una hija. Ya son grandes.

Nos conocimos a través de una red social, nos citamos en Rosario, y desde ese 8 de noviembre de 2015, no nos separamos más. Exactamente 9 años después, nos casamos. Atrevidos, no?

Después de esta breve aclaración voy a decir que Merlo lo tiene todo, allí y alrededores. Se pueden hacer caminatas por la villa y por los bosques que la rodean, siguiendo pequeños senderos, recorriendo, no sólo una zona muy arbolada, sino escuchando el sonido del río que va corriendo por allí en finas corrientes. Estos senderos llevan, en un sector, a un lugar habitado por imponentes esculturas talladas en algarrobo que coronan estos espacios llenos de paz.

Dos excursiones muy conocidas son la de Malos Pasos y el Camino del Filo.

Acerca de estos lugares, que son ya muy conocidos, voy a narrar, específicamente, lo más loco que nos pasó.

Tenemos dos autos ya que cada uno de nosotros tenía uno y, cuando empezamos a convivir, necesitábamos movilizarnos, cada uno por su lado, para poder ir a nuestros respectivos trabajos. Dome trabaja por su cuenta, haciendo diferentes trabajos de mantenimiento en localidades aledañas. Yo soy docente y trabajo en dos lugares en distintas localidades cercanas.

Uno de los viajes a Merlo, lo hicimos en su vehículo, que es poco más antiguo que el mío y tiene GNC. Ustedes se preguntarán a qué viene tanto bla bla bla. Bueno, y aquí viene. Hicimos una excursión a un lugar que se llama Los Vallecitos. Este lugar queda a 20 km de donde termina el Camino del Filo, ya del lado de Córdoba, por un camino de tierra, con subidas y bajadas abruptas. Por el camino, se encuentra un lugar donde se puede hacer una excursión a Pueblo Escondido, un pueblo minero abandonado que, todavía no conocemos.

Los Vallecitos es muy recomendable, muy verde, con hospedaje (nosotros no sabíamos, nos enteramos allí ya que fuimos de puro curiosos, sin conocer ninguna referencia), paseos, camping, pinos y llamas que se acercan a saludar. Además hay un río que corre entre enormes piedras, puentecitos y una laguna con peces. Todo el lugar te envuelve con calidez y paz. Nosotros hicimos un pic nic junto a la laguna. Pero también hay un comedor donde podés almorzar.

El tema fue regresar a Merlo, por esas subidas y bajadas porque nuestro auto se quedó sin frenos, y Dome se dio cuenta en esos momentos.



 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Viaje 30: ¿Cómo volver a empezar y no morir en el intento (literal)?

Viaje 1: Conocernos, un viaje de ida

Viaje 2: de acá para allá y comienza la historia.