Viaje 20: Malacara, viaje al interior de un volcán. (primera parte)
Ya comenté anteriormente
que, desde el 2020, año en el que las redes sociales y las distancias marcaron,
un poco, la forma de relacionarnos, comenzamos a prestar atención a lugares y
excursiones que partían de la experiencia de aventureros, como nosotros, pero
que mostraban sus viajes y experiencias.
Así fuimos agendando qué
cosas podíamos conocer y cuáles podríamos explorar, aunque no fueran tan
difundidos o promovidos por el turismo convencional.
De todo ésto, surgió la
planificación de nuestro viaje a San Rafael y Malargüe, queríamos conocer el
volcán Malacara.
Nos hospedamos en San
Rafael, en un departamento muy lindo y cómodo. Fueron cuatro noches, pero
deberíamos habernos hospedado dos noches allí y dos noches en Malargüe ya que
varias excursiones quedaban más cerca de ese lugar y debimos recorrer largas
distancias desde San Rafael para realizarlas. En fin, aprendizajes: Los Reyunos,
Valle Grande y el Cañón del Atuel, se podían recorrer desde San Rafael; Las
Leñas, La Laguna de la Niña Encantada y Malacara, desde Malargüe.
De igual modo, como digo
siempre, nos quedan muchos lugares por conocer.
Si no esquiás, Las Leñas
es para conocer, saber qué y cómo es y ya está, pero la ruta desde la base a la
cima, que es la 222, es preciosa, hay que recorrerla.
En esa ruta, encontramos
un lugar abrumador por su belleza ya que, cruzando un puente colgante sobre el
río Salado, que no es el que pasa por Santa Fe, es otro, llegamos a la Laguna
de la Niña Encantada. Es una laguna cristalina de color verde esmeralda,
alimentada por ríos subterráneos y llena de truchas. Según cuenta la leyenda,
Elcha, la hija del cacique, estaba enamorada de un joven de su tribu, pero por
una cuestión política, buscando la paz con otra tribu cercana que era muy
agresiva, el padre de Elcha y el otro cacique, acordaron la boda de sus hijos.
Sin embargo, Elcha se escapó con su amado y, estando acorralados, perseguidos
por la otra tribu y una bruja, los enamorados se tiraron a la laguna y la
bruja, queriendo maldecirlos, levantó su brazo que fue alcanzado por un rayo,
ya que era una noche de tormenta, y la bruja quedó petrificada. Dicen que,
cuando hay tormenta, puede verse la imagen de Elcha, la niña encantada, en esa laguna.
Muy cerca se encuentra el
Pozo de las Ánimas, pero en ese momento, no sabíamos de su existencia.





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