Viaje 20: Malacara, viaje al interior de un volcán. (segunda parte)
Otro lugar único para
conocer desde Malargüe es el Volcán Malacara y por é, tuvimos que ir dos veces
a Malargüe desde San Rafael. El primer día llegamos tarde para su recorrido. Se
podía realizar la excursión sólo si no llovía y no podía reservarse el día
anterior, ya que dependíamos del tiempo.
Se vio que mi deseo de
conocer el lugar fue percibido por la chica que atendía en el lugar de turismo,
donde se organizaba la visita. Me recomendó que vayamos temprano al día
siguiente y que roguemos que no lloviera. Al día siguiente salimos temprano de San Rafael y, a medio camino, comenzó a nevar.
¡No!, pensé, no vamos a poder conocerlo. Llegamos a la agencia y la chica, ni
bien nos vio, nos dijo “pensé en ustedes toda la noche, cuando veía el
pronóstico del tiempo”, “pero no llueve, y es poca nieve, van a poder hacer la
excursión”.
Lo cierto es que, de los
42 km que hay de Malargüe a Malacara, 21 km son de ripio, así que hay que ir
con paciencia. Todo, desde que
llegamos, es como un sueño. Nevaba despacio sobre el rancho comedor, los pavos
con un glugluteo que nos sorprendió y el recorrido hasta el volcán. Es un
volcán hidro magmático y toda se estructura es un laberinto de pasajes, luces y
sombras. Lo recorrimos con un guía de descendencia originaria, supongo que de
los puelches o pehuenches, que son los de mayor presencia en esa zona. Esta
aclaración es importante porque, además de toda la descripción durante el viaje
al interior del Malacara, nos guió por el exterior, contándonos todos los
beneficios que poseen las hierbas de los alrededores y que fue divulgado
especialmente por mujeres sanadoras que han registrado esas propiedades
medicinales que se puede ver en algunos documentales.
Además del Malacara,
ese lugar de Mendoza, que linda y coincide con el Norte de Neuquén, es zona de
volcanes que se siguen investigando y que ya nos enteraríamos más adelante, en
nuestra visita a esa provincia.
Desde el Nihuil,
comenzamos el recorrido del Cañón del Atuel, disfrutando hermosas y diversas
vistas de todo el cañón como así también, todo el recorrido en nuestro regreso
a San Rafael.
Es recomendable tomarse
el tiempo de parar, tanto para disfrutar de las vistas como para explorar
algunos comercios que exhiben bellos objetos y productos elaborados en la zona.
De Malargüe a San
Rafael, se encuentra sobre ruta 40 “El Sosneado”. No tuvimos tanto tiempo como
para ir a explorar el viejo hotel abandonado, que contiene termas naturales y
paisajes increíbles. Pero sí, en una despensa, sobre la ruta, nos tomamos un
espectacular chocolate caliente que nos energizó para proseguir.
Estoy olvidando que, al
llegar a San Rafael, nuestro primer día, fuimos a almorzar a un bar, sobre
calle Castelli, que se llama también como la calle, o sea, Bar Castelli
y...¿adivinen quién tiene ese apellido? ¡Sí! ¡Dome! Le contamos a la moza y nos
invitaron unas cervezas gratis en honor a la coincidencia.






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